2/10/10

Semblanza

Hice el propósito de no moverme de Castellón este verano, pero no fui consecuente conmigo misma y en cuanto unos amigos nos propusieron ir a Soria para visitar a los que allí tenemos, no lo dudé un momento.

Ya lo habíamos hecho en otras ocasiones. Éste es un lugar que engancha, y con ellos siempre apetece estar.

Ciudad con grandes connotaciones literarias, no solo por estar estrechamente unida a Bécquer y Antonio Machado -muy significativa en la vida de éste último- sino también por ser pueblo natal o haber recibido temporalmente, a figuras como: Gerardo Diego, Julián Marías, Miguel Delibes, Odón Alonso, Dionisio Ridruejo o Sánchez Dragó. Personajes que han vivido el aroma de ese lugar y éste se ha agrandado con ellos.

Por esta razón, y por el arte y encanto que posee, exhala un ambiente especial.

Sin buscarla, me encontré con esta fotografía de los hermanos Machado en el vestíbulo del hotel donde nos alojábamos.



Manuel con su esposa e hijas, Antonio, y la madre de ambos.

Es una fotografía bonita. Quiero enriquecer mi blog con ella, asi como con una semblanza a estos hermanos que supieron llevar tan dígnamente el flamenco, cuando éste estaba denostado por la mayoría de sus compañeros coetáneos, los escritores del 98.

Los Machado fueron muy diferentes, tanto en ideas como en caracteres, pero unidos entre si hasta el final. Qué no haría Manuel para en la muerte de Antonio poder acudir a Collioure siendo momentos tan difíciles para nuestro país.

En su libro "La novela de un literato, 1", Rafael Cansinos-Assens nos da de ellos una bonita descripción:

"Conocía en casa de Villaespesa cada tarde algún nuevo poeta, consagrado por el cenáculo; los dos Machado, Manuel y Antonio {...} eran sevillanos como yo y me acogieron con toda simpatía. Manuel, efusivo, ligero, chispeante, andaluz pizpireto; Antonio, serio, ensimismado, meditabundo, lacónico como un espartano, descuidado en su atuendo, con manchas de ceniza y alcohol en su traje viejo y raído. ¡Que contraste entre los dos hermanos! Manolo, decidor, dicharachero, marchoso, de una elegancia aflamencada y de una movilidad de pájaro; Antonio, grave, silencioso, lento, arrastrando los pasos como una cadena: el hombre que siempre se queda atrás..."

Pese a esa diferencia escribieron parte de su obra juntos: La Duquesa de Benamejí, La Lola se va a Los Puertos, El hombre que fue a la guerra, Juanillo Valcarcel... Pero la mayoría transcurrió por caminos muy diferentes.

Contrasta en la literatura de uno y otro:

La sobriedad y la entereza de Castilla
Con la alegría y la distensión de Andalucía.

La dureza y aridez del paisaje
con la luminosidad y riqueza del campo andaluz.

Las gentes secas y recias
con las bulliciosas y jacarandosas...

Andalucía influyó mucho en Manuel, Castilla en Antonio. Incluso la literatura que éste gestó en Baeza era siempre con el recuerdo y el sentir de las tierras castellanas, con el poso de la amada muerta. Esos poemas andaluces llenos de dolor, no contienen cánticos de alegría, aunque sí llevando siempre Andalucía con él, como rezan estos versos con la nostálgia del pasado:

"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero..."

Y también aquel final suyo, escrito en Collioure, muy cerca de la muerte, con España siempre en su corazón; un papel arrugado que encontraron en el bolsillo de su gabán:

"Estos días azules
y este sol de la infancia..."

Manuel nació en Sevilla en 1874 y murió en Madrid en 1947. Antonio nació también en Sevilla en 1875 y murió en Colliure en 1939.

9 comentarios:

Capitán dijo...

Preciosa semblanza, muy interesante

elisa...lichazul dijo...

entrañable foto, asoman recuerdos que aunque con otros rostros la sensación es parecida
historias que se conciertan en tiempo y espacio

besitos de luz
ten una semana preciosa

América dijo...

Querida Ramona.

Entrañable entrada dedicada a dos grandes autores, un lugar que en lo personal recuerdo con cariño(y con mucho frío),la semblanza nos acerca a dos caracteres diferentes,hijos de un gran estudioso y apasionado hombre del flamenco ,Demófilo,la fotografia es una joya en tu blog he sentido una gran emocion al verla.

Me has traslado a ese lugar, a su ambiente y esas esquinas llenas de historia.

Un fuerte abrazo y felicitaciones por acercarnos a traves de las emociones.

Málaga dijo...

La verdad es que la fotografía es una belleza. Un saludo, Ramona!

Pedro Delgado dijo...

Magnífico homenaje a dos grandes entre los grandes en todos los sentidos de la expresión.

""Eras. Fuiste. Has sido.
Nostalgia de nostalgia.
¡Y estas fotografías
que todo me lo aclaran!""

(Fragmento de "Ayer en fondo" de Félix Grande)

Saludos flamencos y poéticos

Pedro Madroñal dijo...

A un siglo vista, al menos a mi, parecen heroes literarios que supieron, cada uno a su forma, describir lo que todos, ahora,sentimos. Preciosa entrada, Ramona. ¡Qué manera de empezar la temporada!

verdial dijo...

Que bella entrada Ramona, que bonito homenaje el que le haces a los hermanos Machado. Es verdad que eran muy distintos, pero coincidían en lo más importante: eran genios.

Un abrazo

Anónimo dijo...

"Manuel con su esposa e hijas, Antonio, y la madre de ambos."

No es Manuel, sino José ;)

La Gaceta Flamenca- Ramona dijo...

Efectivamente