24/2/11

Regreso

Día tras día he ido arrancando hojas de mi calendario de sobremesa.
Hubiera querido quitarlas todas de golpe y ya está, pero las cosas no son asi.

Ha tenido que pasar todo este tiempo, mucho más de lo que yo hubiera deseado, y esperar con paciencia hasta el momento oportuno. Y como todo llega... aquí estoy otra vez.

Han sido 38 hojas, por tanto 38 los días que me he mantenido apartada, no solamente de mi hacer flamenco, sino de casi todas otras actividades...

Felizmente hoy puedo quitar la última hoja, la correspondiente al día 24 de febrero, y empezar ya de nuevo.

Lo hago diciéndoos a todos, los que tanto por comentarios en el blog, correos electrónicos, o llamadas de teléfono, os habeis dirigido a mi con vuestras muestras de afecto, que me habeis hecho mucho bien, que os lo agradezco de corazón, y que ahora... manos a la obra: a seguir flamenqueando.

Después de unas vacaciones, aunque hayan sido forzosas, siempre cuesta arrancar.
Quiero hacerlo citando un libro que en estas pasadas horas de ocio he tenido la oportunidad de leer.

Recibido de mi querida amiga América, del blog Mi Espacio Flamenco, cuya visita agradecí en estos días tan amargos.

Creo de interés recomendarlo, especialmente a los aficionados al flamenco.

Está editado por Universidad de Granada. Campus Universitario de La Cartuja.


Granada, 2007

Su título es: FLAMENCO DE LEY.

Autor: Paco Espínola. Con textos de Luis Eduardo Aute, Juan Luis Cano, Jesús Gª Calderón, Gran Wyoming, José Antonio Lorente, Justo Navarro, J.L. Ortiz Nuevo y José Sacristán.

Según María José López González, Consejera de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía, este libro se gestó:


"{...} como expresión artística, para celebrar algo tan "de ley" como son los diez años del traspaso de las competencias de la Administración de Justicia a Andalucía. Esa es nuestra intención y nuestra excusa; y nada más adecuado que hablar y sentir el flamenco incluso bajo la luz severa de la justicia humana.
{...} nace Flamenco de Ley, donde una vez más hemos compartido el indispensable apoyo y colaboración del Tribunal Superior de Justicia, Fiscalía, y de todos los profesionales que trabajan en y para la Justicia en nuestra Comunidad.
{...} Vivimos en una sociedad tecnificada y globalizada donde el mundo viene cada día a nosotros para intercambiar ideas y conocimientos, pero nuestro tiempo también parece devorar todas las artes. Por eso de vez en cuando, es necesario detenernos en los sentires del alma. Y lo hacemos con este libro, donde se dibujan los trazos que va destilando ese sentimiento profundo y dolorido que es el cante jondo.
{...} Aqui el cante nos asoma al escote de la ley, en capítulos donde el mundo interior y el mundo exterior se tocan {...} Un magnífico trabajo de recopilación que nos hace sentir la fuerza desgarradora que nace en las entrañas del pueblo y que el artista convierte en "quejío". Es el Flamenco de la Ley vista "al otro lado del espejo" {...}"

Creo que está clara la dimensión de este libro.

4 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Ramona, ¡como me alegra tenerte ya por estos lares y con ganas de darnos unnueva lección de las que aprendemos, por lo menos aprendo un montón.
Que bien que hayas disfrutado en tu "vacaciones forzosas" ese regalo de manos de nuestra amiga "América", debe ser una obra de arte conesa colección de artistas.
De nuevo, felicitarte por tu vuelta.
Besicos muchos guapa.

SUSANA dijo...

Bienvenida al ruedo, guapa! Me alegra montones saberte de regreso! Y veo que nuestra Querida América te ha mimadoooo, qué maravilla y buen gusto su regalo!
Espero que tu restablecimiento sea completo muy prontito. Un fuerte Abrazo con mucho cariño!

Porverita dijo...

Me alegro muchísimo verte regresada. Te echaba de menos. Al menos espero que en esos días de parón, haya reposado el espíritu y engordado tu sabiduría vital y flamenca.

¡Ala! A torear ahora.

Pedro Delgado dijo...

Unos terminan y otros empiezan. Me alegra un montón ver tus entradas y tus comentarios después de varios días fuera de circulación, como dijo la Esperanza de Madrid.

Un abrazo muy flamenco